la mujer sin voz
carne golpeada
más
el alma
golpeada
Resignación de siglos
Y, al fin, a veces,
el fin:
una noticia cruel que en policiales
sólo nos causa un displicente
horror.
Luego el entorno sensacionalista
… y cómo pudo
… una madre
Los titulares también la golpearon
Maldita
Mal vista por provocar
su propia muerte
“Mujer siempre provoca”
Las malas lenguas también la golpearon
Nadie leyó las entrelíneas.
Texto escrito por Olga Zamboni de su libro “El Eterno Masculino”.
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